Ave, Maria,

gratia plena,

Dominus tecum;

benedicta tu in mulieribus,

et benedictus fructus ventris tui, Jesus.

Sancta María, Mater Dei,

ora pro nobis peccatoribus

nunc et in hora mortis nostrae.

Amen.



Non Nobis Domine, Non Nobis Sed Nomine Tuo da Gloriam


Mantente alerta, con confianza en Cristo y loable en tu fama.


No muestres miedo frente a tus enemigos. Di siempre la verdad aunque te llegue la muerte. Protege a los desamparados y no hagas mal. Éste es tu juramento.



martes, 8 de septiembre de 2009

LOS CÁTAROS


LOS CÁTAROS

Los cátaros son un grupo religioso que surgió hacia el siglo XII como suma de varias corrientes heréticas del siglo anterior como serian la antisacerdotal, antisacramental, la corriente de rechazo al latín litúrgico o la de aspiración al contacto personal con Dios, entre otras. Se podría decir que es una especie del antiguo maniqueísmo de los siglos IV-V porque se basan en la misma idea básica de la creencia dualista del Bien y del Mal situándolos en un mismo plano y entre los que se da una lucha universal y perpetua.
Surgen en la zona de Lombardía y Languedoc, en Francia y en los Pirineos franceses y catalanes.
Para entender un poco el porqué del surgir de los cátaros se tendría que hablar de las herejías en general. Las herejías surgen de las condiciones sociales y espirituales propias del gran movimiento de reforma de la Iglesia en el s. XI; la gente estaba cansada de los diezmos y de las imposiciones de la Iglesia, los sacerdotes predicaban lo que después ellos mismos no realizaban. Bajo esta situación, un grupo que da ejemplo de lo que predica y no pide nada a cambio atrae la atención de los más pobres y a la larga incluso también de algunos nobles. Las herejías medievales, a diferencia de las antiguas que se basan en preocupaciones intelectuales y teológicas, son inspiradas en motivos morales. El primer hereje de Occidente fue un campesino de Champaña, Leutard, que a finales del año 1000, después de un sueño inspirado por Dios, predicó que se dejaran de pagar los diezmos.
En 1163, un canónigo de Bonn, Eckbert de Schônau, llama a los herejes “cátaros” que significa puros. En estos años ya son un gran movimiento, se proclama la religión dualista y se considera diferente del cristianismo. Otra de las concepciones que se ha hecho del nombre es del término latino cattus que significa “gato”, asociado habitualmente a brujas y herejes. Además también se les llamaba albigenses, de la ciudad occitana de Albi, que llegó a congregar un importante número de cátaros.
Se denominaban ellos mismos Bons Homes (Hombres Buenos), porque predicaban la humildad y la servidumbre. Los cátaros se basan en las enseñanzas más básicas de Jesús sobre la pobreza, la humildad y la vida austera. Su modelo era Jesús. Se escribieron algunas leyendas para dar a conocer al pueblo el mito en el que basan sus doctrinas. El Cátaro Bernard Franca, Clérigo de la ciudad de Goulier, dejó escrita esta leyenda, que se puede entroncar en lo que después se llamaría “Breviario de las Leyendas Cátaras”:
“Hace mucho tiempo, un pájaro muy especial surcaba el cielo, todo el mundo lo conocía con el nombre de pelicano, y también era sabido que entre sus costumbres estaba la de seguir el curso luminoso del sol. No tenia miedo al calor, ni tomaba un momento de descanso durante las horas diurnas.
Pero llegó la época del apareamiento, lo que le privó de su placer durante unos instantes. Después reemprendió el vuelo en busca de los ardientes rayos solares. Cuando puso los huevos, los cuidó con gran dolor, ya que esta situación le privaba de sus prolongados recorridos, amando sus queridos rayos solares. Por esto, intentó recuperar todo el rato perdido, dejando a sus crías en el nido, bien provistas de alimento suficiente.
No obstante, durante su ausencia, una bestia maligna llegó a su nido, y con saña y maldad desplumó y arrancó el pico a las crías del pelicano. En esta situación este animal encontró a su vuelta el nido. Muy disgustado, curó a sus "Hijos" y al día siguiente, volvió a marchar.
Pero los ataques malvados al nido se volvieron a producir, cada vez con mas saña, por lo que tuvo de olvidarse de su placer, con el fin de poder sorprender a su enemigo, por lo que se escondió allá donde no podía ser descubierto y de esta manera fue como pudo descubrir a la bestia maligna, dándole muerte. Así sus crías quedaron libres de toda amenaza, y al mismo tiempo, pudieron contar con una mayor compañía, ya que el pelicano escarmentado, repartió el tiempo de la vigilancia de su nido con la del gozo de volar detrás de los rayos del sol.”
La explicación que los cataros daban a esta leyenda, resulta un tanto complicada, veían en el pelicano a Cristo, el cual perdió su luminosidad al ser engendrado por la Virgen Maria, pero la recuperó cuando venció las fuerzas malignas de la tierra. Leyendas como esta, servían para acercar el mito sobre el que ellos se basaban, que era las enseñanzas de Jesús, al pueblo.
Separa mucho lo que es la religiosidad o éxtasis místico de la religión como institución, de hecho se separan de la Iglesia católica porque rechazan la institucionalidad de ésta pero ellos también se forman con una mini estructura: estaban organizados en obispados, presididos por el obispo y sus ayudantes: un Hijo Mayor y un Hijo Menor. Cuando moría el obispo le sucedía el Hijo Mayor, cuya posición era ahora ocupada por el Hijo Menor, y al puesto de este accedería un nuevo personaje. Los obispados eran independientes, y se encargaban de nombrar diáconos que administraban en las casas religiosas una penitencia colectiva. Y a parte había todos los perfectos y perfectas que estaban por encima de los fieles o pueblo. Se consideraba la mujer igual al hombre excepto en los prefectos, las perfectas eran consideradas inferiores por llevar consigo el pecado original.
Había varios ritos con los que daban validez a su mito, el más básico, aunque no tenga forma de rito, es la pobreza con la que vivían. Realmente llevaban a la práctica lo que predicaban. Otros ritos eran el Consolamentum, que era a su vez bautismo, penitencia, ordenación y extremaunción. Para la ordenación tenía que ser en principio administrado por un obispo, pero para los enfermos y para el perdón de los pecados lo podían ejercer incluso las Buenas Mujeres. Otras prácticas eran el melhorament, por el que abjuraban de la religión católica; tres reverencias al paso de un perfecto; el aparelhament, una especie de confesión penitencial general celebrada cada mes; la convenenza, que era un convenio por el que el creyente recibiría el consolament a la hora de su muerte, y cuando la cosa se les llegó a poner muy adversa practicaron la endura, que era una especie de suicidio místico a causa de un ayuno total. En general todas las ceremonias terminaban en un beso de paz, pero para evitar todo contacto directo entre un perfecto y una perfecta se transmitían el beso besando el Evangelio.
Ritos como el melhorament o la endura eran de tipo binario, ya que únicamente había el sujeto y la deidad. El consolament era tripartito porque ya interfería una tercera persona que estaba entre el sujeto y la deidad. El aparelhament se podría considerar cuatripartito porque eran confesiones en grupo.
Todos los ritos están relacionados con el dogma cátaro y se realizan de la misma forma y secuencia, por eso controlan los fieles y hacen de ajuste social.
Por lo que refiere a las funciones, una vez se pasa el rito para convertirse en perfecto, se interfiere en las obligaciones y derechos de éstos. También dan un sentido social de organización y relación entre personas, por ejemplo con las relaciones sexuales, que no se pueden realizar si son con fines de reproducción. Además, por supuesto que los ritos garantizan la reproducción del sistema.
Como ritos preliminares se podrían considerar el melhorament, ya que se negaba el estatus de una religión y se pasaba a otra; y sobretodo la endura, en el que se deja lo mundano para acercarse a Dios. Los ritos liminares podrían ser el consolament, en el que se limpia de todo y se prepara para lo que pueda ser el después de la muerte. Y el rito de agregación podría ser el aparelhament, ya que al confesarse se agrega pureza al estatus mundano.
El credo cátaro, como ya se ha mencionado era difícil de seguir. La base de su doctrina era el dualismo absoluto; lo bueno, relacionado con Dios y todo lo divino; y lo malo, relacionado con todo lo material y humano. El hombre como tal nunca podría llegar a la perfección porque es profano por naturaleza; según ellos, el hombre había sido creado por el demonio, quien corrompió algunos espíritus y estos cayeron en la materia. Desde entonces deben expiar sus faltas y, siempre sometidos a la reencarnación van pasando de un cuerpo a otro hasta llegar, cumplido el ciclo de expiación, a merecer nuevamente el paraíso celestial. Por eso detestaban la reproducción de los hombres, querían acabar con la raza humana pero la única forma en que lo podían conseguir era no teniendo descendencia, ya que les era prohibido matar o hacer daño a cualquier ser viviente. Por eso la castidad no tenía el mismo valor para ellos que para los católicos. Los cátaros no condenaban la actividad sexual mientras fuese estéril, sino el matrimonio y la procreación, y por ello se les acusó de orgías contra natura.
También rechazaban el bautismo ya que no reconocían santidad ni virtud alguna al agua bendita. Los templos, las imágenes, la cruz, también eran condenados por los cátaros, pues Dios, según ellos, no moría en los templos sino en el corazón de sus fieles devotos.
Naturalmente, creyendo acérrimamente tales posturas, muy pronto fueron objeto de las más violentas condenas, siendo varios concilios los que se ocuparon primordialmente de esta herejía, así considerada por los miembros de la Iglesia Romana.

Los bienes materiales eran perjudiciales. El verdadero cátaro debía vivir del trabajo de sus manos y del sudor de su frente, por eso su práctica diaria consistía en el trabajo y en la mejora de sus conocimientos, diversificando sus oficios y enseñando a los demás a practicarlos. Cuando eran atendidos en las casas pagaban su manutención ayudando en las tareas cotidianas de las mismas, reparando cosas rotas, trabajando en el campo, ayudando en las tareas domesticas, etc. Y si eran pagados, utilizaban la mayor parte de las pagas en la reconstrucción de casas pobres y necesitadas.
Se puede decir que el catarismo tiene mucho sincretismo ya que la base de las creencias parte de lo mismo que el cristianismo; Jesús. Aparte, también adopta posturas de antiguas religiones como el maniqueísmo o el gnosticismo.
Leían sobre todo el Nuevo Testamento, en lengua occitana, y lo contraponían al Antiguo, para ellos Yahvé era el demonio por ser quien creó a los hombres.
Sus creencias se podrían considerar de tipo más estructural ya que pesaban más las relaciones sociales y se podían hacer diferentes interpretaciones de los textos sobre todo respecto al Catolicismo.
Su libro más sagrado era el Evangelio de San Juan y los evangelios apócrifos de “La cena secreta” y la “Ascensión de Isaías”.
La Cena Secreta también era llamada preguntas de Juan porque son preguntas que Juan le hace a Jesucristo en una “cena secreta en el reino de los cielos” de la que, en opinión de algunos cátaros, la Cena histórica no habría sido sino el reflejo temporal. En esta Cena se tratan los siguientes asuntos:

·  Satán antes de la caída
·  Seducción de los ángeles por Satán
·  Caída de Satán
·  Creación del mundo
·  Creación del hombre
·  Pecado de Adán y Eva
·  La generación de las almas
·  El reino de Satán sobre la Tierra
·  La venida de Jesucristo
·  El bautismo por el agua y el bautismo por el Espíritu
·  Significados de las palabras “comer la carne y beber la sangre de Cristo”
·  El Juicio Final
·  El Castigo de Satán
 
Eran considerados sabios y con una gran paz interior, afirmaban que los hombres no tenían derecho a juzgar a otros hombres. Consideraban que los móviles humanos eran demasiado complejos y demasiado secretos, como para que los jueces pudieran conocerlos y apreciarlos de manera ecuánime. Para los culpables solo aceptaban sanciones educativas y reformadoras, que debían de estar cargadas de amor para con los culpables, nunca de odio. Los castigos debían despertar en los delincuentes el deseo de la enmienda.
Las dos funciones básicas que se le puede aplicar a cualquier religión y que son equilibrar a sus adeptos y mostrar lo esencial de lo humano, también se encuentran en los cátaros, ya que por un lado se impone mucho en ellos el “deber ser” por sus creencias de llegar a ser lo más puros posible en vida para que cada vez quede menos para llegar a Dios, y dentro de esta visión, por otro lado, muestran como llegar a obtener la pureza dentro de lo humano.
Se podría considerar un símbolo cátaro la Cruz Occitana. Los cátaros renunciaron a símbolos de idolatría pero esta cruz tiene una asociación con el mundo solar y con los doce símbolos del horóscopo occidental. Aunque fue adoptado por las tierras occitanas de Languedoc y Provenza su uso es contradictorio porque también fue usada como símbolo heráldico-nobiliario y en 1211 los condes la llevaron durante la invasión francesa en sus territorios para acabar con el catarismo.
'Cátaros'

La simbología en general está muy relacionada con sus rituales.
No rechazan del todo la Eucaristía y por lo tanto también incluyen la sangre, pero no es para ellos un símbolo tan sagrado como en otras religiones.


EL GUARDIAN

EL GUARDIAN

El guardián del poder verdadero se encuentra delicado y fuerte ante la puerta del reino floreciente. Desde ahí fluye y corre la fuerza latente del rayo femenino que todo lo une, que realiza milagros verdaderos hacia los mundos de la eternidad. Desde allí viene y hacia allí fluye traspasando el velo de la temporalidad. Ella es la victoria sobre la oscuridad, ya que esta debe desaparecer cuando haya llegado su tiempo. La fuerza oscura no tiene ningún poder en comparación con lo verdadero, con la luz eterna. Porque lo que esta fuerza amada consigue unir permanece unido hasta la eternidad.

EL LIBRO DE LA VIDA

EL LIBRO DE LA VIDA

A Deo rex, a rege lex

A Deo rex, a rege lex
De Dios el Rey, del Rey la ley

A fructibus cognoscitur arbor

A fructibus cognoscitur arbor
Por sus frutos conocemos el árbol

EL ULTIMO GRAN MAESTRE

EL ULTIMO GRAN MAESTRE

JACQUES BERNARD DE MOLAY

Tuve una flota de bajeles y puertos privados,

una franja de tierras en el contorno de París

y un ejército de hombres dispuestos a morir

por reconquistar para la Cruz los lugares sagrados.

Custodié un tesoro y mi Orden fue el mayor banco

de Europa. El rey fue mi deudor y no me sometí

ni siquiera a la potestad del Vaticano. Viví

el éxito de tomar Jerusalén con mis soldados.

Y ahora heme aquí, engañado por el Papa

y Felipe IV de Francia. Me hicieron venir

de Chipre con la excusa de una nueva cruzada

para luego detenerme y obligarme a mentir

bajo tortura. Para robar la fortuna templaria

arderé en la hoguera y se harán con el botín.

A SUPERBIA INITIUM SUMPSIT OMNIS PERDITIO

A SUPERBIA INITIUM SUMPSIT OMNIS PERDITIO
De la soberbia toma el inicio toda perdición.

ANIMACION TAPICES DE BAYEUX