Ave, Maria,

gratia plena,

Dominus tecum;

benedicta tu in mulieribus,

et benedictus fructus ventris tui, Jesus.

Sancta María, Mater Dei,

ora pro nobis peccatoribus

nunc et in hora mortis nostrae.

Amen.



Non Nobis Domine, Non Nobis Sed Nomine Tuo da Gloriam


Mantente alerta, con confianza en Cristo y loable en tu fama.


No muestres miedo frente a tus enemigos. Di siempre la verdad aunque te llegue la muerte. Protege a los desamparados y no hagas mal. Éste es tu juramento.



martes, 31 de agosto de 2010

LOS SOLDADOS DE DIOS

Salomón fue un rey culto e inteligente que gobernó Israel unos mil años antes del nacimiento de Cristo. Este rey sabio y justo edificó un templo en honor de Yahvé. Este templo fue construido utilizando los mejores materiales traídos desde todos los reinos conocidos en aquel entonces y, real o imaginario, esta construcción se dice que encubría bajo aspectos simbólicos todo el saber de la época. Asimismo, se dice que todo el edificio era de proporciones exactas, de inmensa belleza y exuberantes riquezas.

El Templo de Salomón respondía, pues, a un modelo y dimensión procedentes de la tradición gnóstica, esotérica e iniciática. Construido en forma concéntrica se hallaba en su centro el "Sancta Sanctorum" donde se custodiaba el "Arca de la Alianza", estando este recinto interior velado sin que nadie pudiera traspasar a su interior bajo pena de muerte. Cuatro siglos después este templo fue derruido por la tropas de Nabucodonosor y comenzó con esta pérdida la leyenda del Templo de Salomón.

San Bernardo de Claraval, monje perteneciente al Císter, conocido también como el último druida, fue el encargado de traducir y estudiar los textos sagrados hebraicos hallados en Jerusalén después de la toma de la ciudad en la primera Cruzada. Años después publicó un texto "De laude novae militiae", en que sugería la necesidad de unos monjes soldados que defendieran la fe por medio de la espada.

Hugo de Payns era discípulo y amigo personal de San Bernardo y junto con otros ocho caballeros, entre los que se encontraba Andrés de Montbard sobrino del santo, fundaron la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, más conocida como la Orden de los Caballeros del Temple.

Se sospecha que San Bernardo encontró algo en aquellos documentos hebraicos y envió a los nueve caballeros a Jerusalén. En el año 1118 se presentaron ante el rey de Jerusalén, Balduino II y pidieron permiso para defender a los peregrinos de occidente que viajaban hasta allí a visitar los Santos Lugares, a cambio, les debían permitir residir en los terrenos que anteriormente ocupaba el Templo de Salomón. Pero, curiosamente, ni vigilaron los caminos ni defendieron a los peregrinos, se encerraron durante nueve años dedicándose exclusivamente, según dijeron, a la oración y a la meditación, sin sirvientes y sin dejar entrar a su recinto a nadie sin su consentimiento.

Qué hicieron durante esos nueve años, qué encontraron, es un secreto que nunca nos fue revelado. Seis de ellos volvieron a Francia para solicitar la aprobación de sus estatutos en el concilio de Troyes. La regla de la Orden templaria terminó siendo redactada por San Bernardo quien los dotó de tantos privilegios que provocó las protestas de otras ordenes regulares. Esta primera Regla era pública y conocida y no existe ningún misterio sobre ella, es la llamada Regla Secreta la que ha suscitado a lo largo de la historia tremendas polémicas e hipótesis desconociéndose aún hoy la mayor parte de sus estatutos.

Durante el proceso que sufrieron los últimos templarios Ganceraud de Montpezat declaró: "Tenemos tres artículos que nadie conocerá, excepto Dios, el diablo y los maestros", lo que pone de manifiesto preferían hacerse cortar la cabeza, antes que revelarlos.

Hugo de Paynes, su primer Gran Maestro después de su triunfal recorrido por las tierras de Europa, retornó a Jerusalén, acompañado de trescientos caballeros, además de numerosos escuderos, dando comienzo a la gran expansión de la Orden del Temple. En menos de doscientos años la Orden llegó a contar con más de treinta mil miembros, nueve mil edificios y atesoró inmensas riquezas. Comenzaron pobres, compartiendo un caballo, y lograron hacerse los dueños de toda Europa. Quizás la imagen que acuñaron de dos caballeros montando un único caballo no fuera un símbolo de pobreza. Este animal representa la búsqueda de la sabiduría y los dos caballeros que lo comparten es la dualidad, clave de la sabiduría perenne, la igualdad de los contrarios, el bien y el mal, la vida y la muerte. Ideales gnósticos, sincretistas que muy probablemente y en secreto practicaron los templarios. No es descartable la sospecha de que la misión secreta de los templarios consistiera en unir la tres grandes religiones monoteístas que por aquel entonces dominaban el mundo conocido y a partir de ahí crear un poder universal. Algo similar a lo que siglos después propiciaron los masones en sus logias.

Lo que sucedió después, su expansión, su inmenso poder, su leyenda, quizás sólo esconda el mayor de los misterios de los monjes soldados, el poder que llegaron a conseguir, hasta llegar a ser un estado dentro del estado y una iglesia dentro de la iglesia. Tanto poder, tanta riqueza despertó la envidias de reyes y papas.

El año 1306 el Papa Clemente V llamó a consulta al último Gran Maestre conocido de la Orden del Temple, Jaques de Molay, acudiendo a la llamada del Papa acompañado de un séquito propio de un Rey. Tras entrevistarse con el Pontífice en Avignon, se dirigió a París donde en olor de multitud fue recibido por el empobrecido y envidioso rey de Francia, Felipe el Hermoso.

Lo que ocurrió después, redadas, acusaciones, torturas y confesiones, jalonaron años de prisión y la condena final a morir en la hoguera al Gran Maestro y cincuenta y cuatro de sus acompañantes. Ya en la pira funeraria Jaques de Molay ante sus verdugos, minutos antes de morir, dirigiéndose a quienes lo habían condenado, los sentenció "La desdicha llegará pronto a quienes nos condenan sin justicia. Muero con esa convicción".

Un mes después Clemente V moría de una dolencia extraña, ese mismo año Felipe el Hermoso moría arrollado por un jabalí y una muerte extraña alcanzó también al caballero que los había juzgado, Guillermo de Nogaret.

Tras esa lamentable jornada los Templarios desaparecieron llevándose en su diáspora sus secretos y alimentando aún más su secular leyenda.

Algunos huyeron a buscar asilo en la lejana Escocia, integrándose en los gremios de constructores y probablemente creando la masonería, otros buscaron asilo en sus muchos refugios a lo largo del Camino de Santiago y otros fundaron en Portugal, bajo el manto protector de Don Dinos, la Orden de los Caballeros de Cristo.

El Papa Clemente V ordenó que todos sus bienes se transfirieran a la Orden del Santo Hospital. Sin embargo, en España, Fernando III el Santo cedió gran parte de esas posesiones a la Orden de Santiago que tanto es sus fines, vestimentas y blasones nos recuerda claramente al Temple. El Greco inmortalizó en sus lienzos a estos caballeros de la Orden de Santiago en "El entierro del Conde Orgaz" hoy expuesto en Toledo en la iglesia de Santo Tomé, cualquier profano que conozca mínimamente la simbología de los actuales masones podrá observar como abundan en ese lienzo, mostrándonos junto a la singular cruz alargada de los caballeros de Santiago, escuadras compases y calaveras de clara simbología antes templaria y hoy francamasona.

martes, 10 de agosto de 2010

CASTILLOS HOTELES MEDIAVALES DE EUROPA





 
  1. Castillo Hotel Auf Schönburg (Alemania), situado sobre la ciudad medieval de Oberwesel, Patrimonio Mundial de la UNESCO, en el Alto Valle del Rin Medio. El castillo fue mencionado por primera vez en el año 911. Desde el siglo XII, los Duques de Schönburg gobernaron la ciudad de Oberwesel y también el derecho a percibir de aduana sobre el río Rhin. Fue testigo de luchas familiares hasta el siglo XIV.
  2. Castillo de Ashford (Irlanda), es un castillo medieval situado cerca de Cong, Condado de Mayo. Se encuentra a orillas del lago Corrib. Fue construido en el siglo XIII por la familia anglonormanda De Burgos tras derrotar a los O’Connors de Connaught. El castillo de Ashford cuenta con una larga historia, incluso fue testigo del rodaje en 1952 de la excelente película de John Ford “The Quiet Man” (El hombre tranquilo).
  3. Castillo de Montebenichi (Italia), su construcción se remonta al siglo XII y está situada en una colina en el centro de Valdambra, a medio camino entre Arezzo y Siena, en el sur-este de Chianti. Por tanto situado en una de los epicentros del arte de Italia, el castillo en sí contiene colecciones únicas, que han pertenecido a la familia de los propietarios durante siglos como objetos arqueológicos y frescos.
  4. Castillo de Cardona (España – Cataluña), es probablemente la fortaleza medieval más importante de Cataluña. Está situado sobre una colina que domina el valle salino y del Cardener. Fue construido en el año 886 por Wifredo el Velloso. De estilo románico y gótico, incluye la llamada Sala Dorada y la Sala de los entresuelos. Durante el siglo XV, los Duques de Cardona fueron la familia más importante de la Corona de Aragón, justo detrás de la Casa Real. Por eso se les denominaba reyes sin corona, pues disponían de extensos dominios territoriales en Cataluña, Aragón y Valencia, y vínculos dinásticos con las casas reales de España, Portugal, Sicilia y Nápoles. En 1714, tras una intensa batalla que destruyó en buena parte las murallas del castillo, fue uno de los últimos reductos en entregarse a las tropas borbónicas de Felipe V. Su joya es la torre de la Minyona (del siglo XI), de 15 metros de altura y más de 10 metros de diámetro y la iglesia románica de Sant Vicenç. Incluso cuenta con un fantasma.
  5. Castillo de Jaén (España – Andalucía), es una antigua construcción defensiva de acabado cristiano-medieval, en realidad un conjunto de tres castillos o fortalezas que ocupa la alargada cima del cerro de Santa Catalina. En época islámica, a partir del siglo VIII, comienza la reconstrucción del recinto fortificado en la cumbre del cerro, que sufriría progresivas ampliaciones hasta alcanzar su máximo tamaño entre los siglos XII y XIII.

jueves, 8 de julio de 2010

EL REINO DE LOS CIELOS


Sipnosis: Siglo XII. En tiempos de las cruzadas. Godofredo de Ibelin (Liam Neeson), caballero reconocido por el rey de Jerusalén y comprometido con el mantenimiento de la paz en Tierra Santa, emprende la búsqueda de su hijo ilegítimo, Balian (Orlando Bloom), joven herrero francés que llora la pérdida de su mujer y su hijo. Balian cede ante su dolor y se une a Godofredo en su misión sagrada. Tras la muerte de su padre, hereda su tierra y su título en Jerusalén, ciudad en la que los cristianos, musulmanes y judíos han conseguido alcanzar una convivencia pacífica durante la tregua entre la 2ª y 3ª Cruzada. Nos encontramos en el año 1186. Con una integridad inquebrantable y bajo noble juramento, Balian se encuentra en una nueva tierra, sirviendo a un rey condenado y atraído por la enigmática hermana de éste, la princesa Sibylla (Eva Green). Allí, en Jerusalén se convertirá en el más heroico y honorable de los caballeros y tendrá que proteger a su pueblo de las fuerzas opresoras.

lunes, 5 de julio de 2010

REAL MONASTERIO SAN JUAN DE LA PEÑA

El Monasterio de San Juan de la Peña es uno de los monumentos cuyos muros fueron testigo de los orígenes del Reino de Aragón. Se rodea de un halo de leyenda potenciado por su recóndita ubicación en un paraje entre rocas, en el Alto Aragón. Fue centro del poder religioso y político durante los siglos XI y XII. Así, acoge en su interior la sepultura de grandes reyes aragoneses y navarros como Sancho el Mayor, Ramiro I o Alfonso I el batallador y se convirtió en lugar de peregrinaje en la vía francesa del Camino de Santiago.
Este monasterio es una interesante construcción que aglutina diversos estilos artísticos, ubicado bajo una gran peña, de la que toma el nombre en el siglo XI. Presenta varias estancias superpuestas construidas en diferentes épocas entre las que destacan: una iglesia mozárabe o iglesia baja, la iglesia alta y su claustro románico, un panteón real y varias capillas barrocas.
Nada más entrar en el edificio se encuentra, a mano derecha, la zona más antigua del monasterio. Todavía existe la primitiva iglesia mozárabe, que consta de dos naves cubiertas por bóvedas de cañón y separadas por arcos de herradura sobre columnas. Las naves culminan en dos ábsides rectangulares excavados en la roca. Esta cabecera se decoró en el siglo XII con pinturas murales, realizadas al fresco, cuyo programa iconográfico se centraba en el martirio de los santos Cosme y Damián y la glorificación de la cruz. A partir del siglo XVII se instala en su interior el panteón de abades. En el siglo XI se remodela el monasterio y se amplía con nuevas dependencias como la sala de Concilios, de forma trapezoidal y dividida en cuatro espacios por arcos de medio punto sobre pilares.
En la parte alta se sitúa el panteón de los nobles, en cuyos muros perduran numerosas inscripciones funerarias sobre los personajes que allí se entierran y el panteón Real, muy afectado en un incendio que tuvo lugar en 1675, tras el cual se remodeló en estilo neoclásico. Además de las sepulturas de importantes reyes de Aragón, cabe citar la tumba del X Conde de Aranda encontrada en 1985. Del panteón se accede a la masadería y frente a él se dispone el museo del monasterio.
Sobre la iglesia baja se levantó, en el piso superior, la iglesia románica. Tiene una sola nave y cabecera triabsidal, cubierta por la roca que cobija al monasterio. El paso de la nave a los ábsides se realiza bajo tres arcos que descansan sobre columnas. De los capiteles que poseen las columnas, actualmente, tan solo es románico el que representa a Daniel llevado por un ángel ante leones. Estos ábsides se decoran con una banda de ajedrezados y arquitos ciegos. Al parecer la iglesia alta pudo tener pinturas murales, hoy desaparecidas.
A la iglesia románica se le añadió un claustro, que se ha convertido en el elemento más significativo y estudiado del conjunto monacal. Fue construido a finales del siglo XII y principios del XIII.  Se compone de arquería se medio punto dispuestas sobre un podio. Los arcos se rodean por una moldura ajedrezada y descansan en columnitas con capiteles decorados. Los capiteles han sufrido grandes daños con el paso del tiempo y su disposición no corresponde con la original. Se atribuyen al trabajo del taller del Maestro de San Juan de la Peña o Maestro de Agüero y su iconografía agrupa representaciones sobre el Génesis, la infancia de Jesús, San Juan Bautista y la vida pública de Cristo. Del claustro parten dos capillas, la capilla de san Victorian al Norte y la de san Voto y Félix al Sur. La capilla de san Victorian es un estupendo ejemplo de la arquitectura gótico flamígera y contenía decoración pintada del siglo XIII. La capilla de san Voto y Félix es de construcción posterior, en la que destaca su portada de estilo clásico realizada en el  siglo XVII.
Como importante centro religioso que fue durante la Edad Media, el monasterio de San Juan de la Peña custodió grandes obras de arte, unas perdidas, otras expoliadas, que ya no se conservan. Entre ellas hay que destacar piezas como las reliquias de San Indalecio, llevadas a Jaca en el siglo XIX. Pero sobre todo un cáliz traído a Huesca  por San Lorenzo, que ahora permanece en la catedral de Valencia y que fue considerado durante siglos el Santo Grial.
Pincha aqui:
Viaje Virtual al Monasterio



domingo, 13 de junio de 2010

CEREMONIA DE RECEPCION DE LOS NUEVOS CABALLEROS TEMPLARIOS


Ceremonia de recepción de los Nuevos Caballeros Templarios

Para entrar en la Orden del Temple, los caballeros debían escuchar, conocer y aceptar las Reglas de la Orden.
La ceremonia empezaba con una reunión del Capitulo, al neófito se le conducía a una sala aparte, cercana al Capitulo y se le vestía con una túnica blanca.
El Maestre, enviaba a dos caballeros, que le preguntaban:

* Nombre
* ¿Porque deseas entrar en la Orden?.
* ¿Conoces las duras condiciones de la Orden?.
* ¿Estas dispuesto a Ingresar en la Orden?.

Los caballeros regresaban al Capitulo: Caballeros: Señor, hemos hablado con el hombre que aguarda y le hemos expuesto las durezas de nuestra Orden. Afirma, que desea ser siervo y esclavo de ella.
Maestre: Hacerle venir en nombre de Dios.
Capitulo: Si que venga en nombre de Dios.
El aspirante era llevado por los dos caballeros a la sala del Capitulo y se arrodillaba ante el Maestre:
Aspirante a Templario: Señor, me presento ante Dios , ante Vos y ante los Hermanos y os ruego, que en nombre de Dios y de Nuestra Señora, que me admitáis en vuestra Orden, para ser de ahora en adelante su siervo y esclavo.
Maestre: Hermano mucho pedís, ya que lo que veis de la Orden... Meditad, hermano si podréis soportar tantas durezas.
Aspirante a Templario: Las sufriré todas, con la ayuda de Dios.
El Maestre, ordenaba al aspirante salir del Capitulo y dirigiéndose al mismo proclamaba: Maestre: Si alguno de vosotros conociere alguna razón por la cual este hombre no tuviera derecho a ser un hermano, que la declare porque mejor será decirla ahora y no cuando él éste en nuestra presencia.
Si no había objeción, el Maestre preguntaba:
Maestre: ¿Queréis, pues, que le haga venir en nombre de Dios?
Capitulo: Si que venga en nombre de Dios.
Traían al aspirante al Capitulo y arrodillándose:
Aspirante a Templario: Señor, me presento ante Dios, ante Vos y ante los Hermanos y os ruego, que en nombre de Dios y de Nuestra Señora, que me admitáis en vuestra Orden , para ser de ahora en adelante su siervo y esclavo.
El Maestre procedía a interrogara al aspirante:
Maestre: ¿Sois Caballero?
Maestre: ¿Estáis sano de cuerpo?
Maestre: ¿Estáis casado?
Maestre: ¿Habéis estado casado?
Maestre: ¿Habéis pertenecido a otra Orden?
Maestre: ¿Tenéis deudas?
Si el interrogatorio era favorable, se pasaba a la jura de votos, que tomaba el Maestre:
Maestre: ¿Prometéis a Dios y a Nuestra Señora, que de ahora en adelante y durante todos los días de vuestra vida, obedeceréis al Maestre del Temple y a los que sean vuestros superiores?.
Maestre: ¿Prometéis a Dios ya Nuestra Señora, que de ahora en adelante y durante todos los días de vuestra vida, viviréis castamente?
Maestre: ¿Que viviréis sin nada propio?
Maestre: ¿Que respetareis lo buenos usos y costumbres de nuestra casa?.
Maestre: ¿Que ayudareis a conquistar la tierra Santa de Jerusalén?
Maestre: ¿Que no abandonareis esta Orden?
Aspirante a Templario: Si Señor, si Dios lo quiere.
A continuación el aspirante, pasaba a ser investido como Caballero y se le entrega:

* El Manto blanco de la Orden del Temple.
* La Cruz.
* La Espada
* El Maestre, le abrazaba dándose el ósculo fraternal.

A continuación se entonaba el salmo 133:
Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno.

EL GUARDIAN

EL GUARDIAN

El guardián del poder verdadero se encuentra delicado y fuerte ante la puerta del reino floreciente. Desde ahí fluye y corre la fuerza latente del rayo femenino que todo lo une, que realiza milagros verdaderos hacia los mundos de la eternidad. Desde allí viene y hacia allí fluye traspasando el velo de la temporalidad. Ella es la victoria sobre la oscuridad, ya que esta debe desaparecer cuando haya llegado su tiempo. La fuerza oscura no tiene ningún poder en comparación con lo verdadero, con la luz eterna. Porque lo que esta fuerza amada consigue unir permanece unido hasta la eternidad.

EL LIBRO DE LA VIDA

EL LIBRO DE LA VIDA

A Deo rex, a rege lex

A Deo rex, a rege lex
De Dios el Rey, del Rey la ley

A fructibus cognoscitur arbor

A fructibus cognoscitur arbor
Por sus frutos conocemos el árbol

EL ULTIMO GRAN MAESTRE

EL ULTIMO GRAN MAESTRE

JACQUES BERNARD DE MOLAY

Tuve una flota de bajeles y puertos privados,

una franja de tierras en el contorno de París

y un ejército de hombres dispuestos a morir

por reconquistar para la Cruz los lugares sagrados.

Custodié un tesoro y mi Orden fue el mayor banco

de Europa. El rey fue mi deudor y no me sometí

ni siquiera a la potestad del Vaticano. Viví

el éxito de tomar Jerusalén con mis soldados.

Y ahora heme aquí, engañado por el Papa

y Felipe IV de Francia. Me hicieron venir

de Chipre con la excusa de una nueva cruzada

para luego detenerme y obligarme a mentir

bajo tortura. Para robar la fortuna templaria

arderé en la hoguera y se harán con el botín.

A SUPERBIA INITIUM SUMPSIT OMNIS PERDITIO

A SUPERBIA INITIUM SUMPSIT OMNIS PERDITIO
De la soberbia toma el inicio toda perdición.

ANIMACION TAPICES DE BAYEUX